miércoles, 16 de diciembre de 2009

POSITIVA

domingo, 8 de noviembre de 2009

S.O.S VERANO



Faltan 43 días para el verano. 43 días... ni un día más ni un día menos. Lo cual me pone bastante mal, lamentablemente.
Me encanta el sol, la arena, el mar, (la playa, en fin), me encanta usar polleras, vestidos, remeritas sueltas. Musculosa no me gusta usar, porq tengo brazos feos. Me encanta sacarme por fin ese color verdoso de enferma que llevo conmigo durante el resto del año, me encanta que los días sean mas largos así los puedo aprovechar como quiero. Disfruto de esa buena onda veraniega, el buen humor y el clima festivo que ronda en el aire, en cualquier ámbito, hasta en los super (me encanta ver los papa noeles, arbolitos, bolitas de colores, flota flotas y colchones inflables). Me molestan un poco los calores excesivos de los últimos tiempos, pero en general me la banco.
Lo que NO me gusta y lamentablemente me pone bastante mal es el temita de la malla. No la malla en si, no tengo nada en particular con esa prenda, sino, como me queda a mi, después de meses de no practicar ningún deporte y comer como si se fueran a acabar todas las reservas del planeta. Parezco un sachet de leche. No tengo forma. No encuentro mis caderas y me doy cuenta q cierta parte trasera ha crecido de una forma exponencial del verano pasado a este. Pienso en una bikini y me paralizo.
El año pasado, como todos los años desde hace más de diez años, me fui a Gesell. Diciembre. Me encanta Gesell en diciembre, no hay nadie. Podes disfrutar de la soledad, lo cual se traduce en que hay poca gente o gente tranqui, no esta plagado de veraneantes con su respectiva sed de mar inagotable, y podes recargar las pilas, para poder explotarlas en enero. Bueno, era diciembre y me di cuenta que no tenia una bikini como la gente. En realidad no era tan así, pero viste como somos las minas. Y como estaba bastante al pedo, después de leer varias cosmos, ver muchos programas de moda ( en que momento y lugar si no es en Gesell?) y pasearme incontables veces por la Av. 3, me anticipe al verano y me compre un culote tanga. No se como pude, todavía no entiendo. Me compre el cullote tanga y estaba muy feliz por la vida, con mis 2 cachetes blancos, compartiendo mi dicha y mi liberalismo con las demás fashionistas de diciembre. Hasta convencí a una amiga para que haga tal inversión. “si total no estamos tan mal y acá lo usan todas”. Claro... era diciembre. Porq en enero, la cosa cambio. La playa se lleno de quinceañeras con culos perfectos, tipo Reef y sin un gramo de celulitis (no es que yo tenga). Y obvio que todas usaban este tipo de prenda. Con lo cual, mi culo y el de mi amiga quedaron totalmente expuestos a la discriminación y al bochorno. Pero los lucimos con la frente bien en alto, no vaya a ser que se nos cayera alguna cosa más.
Estuve pensando alternativas para este enero. Descarte la malla entera porque no quiero que ningún infante intente siquiera correrme al grito de liberen a Willy y el pareo me parece demasiado ochentoso como para ponérmelo. La trikini no me va. Te bronceas para el carajo. La bikini normal, la de dos piezas digo, no estaría tan mal si del verano pasado a este no hubiera aumentado 2 talles de abajo y ninguno de arriba.
De dietas ni hablar. Me violentan. Cuando alguien me ofrece un yogurcito sin gusto, o peor, con gusto a Lemon Pie sin el pie, surgen en mí unas ganas incontrolables de revolearle a dicha persona el contenido y su recipiente contenedor por la cabeza. Me deprime comer ensalada. No es lo mismo comer tergopol de salvado que unos ricos sanguchitos de miga... a quien queremos engañar? Las dietas a mi no me van... es más... me dan hambre.
Es un problema. Visto y considerando mi situación... planeo saltearme el verano o postergar lo mas que pueda el día d, quien pudiera convertirse en la bruja de Narnia y condenarnos a todos a un invierno permanente.
Cambio la malla y el bochorno por kilos y más kilos de ropa: bufandas, guantes, poleras y sweaters. Cambio la malla por kilos y kilos de deudas. Tendré que resignarme al color verde agua de mi rostro y en el ultimo de los casos darme una pintada con sol pleno. Este verano me voy a Europa y ya fue. Encima casi con seguridad y gracias a que no nos favorece para nada el cambio vuelvo con 5 kilos menos.

que problemón...


( te amo)

viernes, 6 de noviembre de 2009

grita...


good day sunshine


miércoles, 28 de octubre de 2009

FÚTBOL DOMINGUERO



No entiendo la pasión masculina por el fútbol. Hoy por el fútbol, porque sino es fútbol es el tenis, si no es el tenis es el básquet, si no es el básquet es el voley, si no es voley es rugby y así parando en todas hasta llegar a automovilismo amateur o pesca con mosca, si es que existen esas categorías.
No entiendo por que la necesidad de ser FANÁTICOS, así, con todas las letras, fanáticos de primera hora, del deporte de turno, no entiendo por que de pronto es tan interesante hablar del diseño de la nueva camiseta de básquet del Belgrano Athletic Club ( si es que tiene equipo de básquet), la mejor marca de raqueta que puede usar o no Del Potro y la depilación de Nalbaldian, el flaco que nada... o era Meolans?... si nunca en su vida agarraron una raqueta, la mayoría no pasa del metro 80 y no se depilan.
En fin, volviendo al tema FÚTBOL, No entiendo la capacidad masculina de pasarse todo un domingo primaveral (mucho sol, poco viento, temperatura agradable y nada de humedad)... desperdiciar todo un domingo (para mi “desperdiciar”, aclaro, porq yo “no entiendo” esa “pasión futbolera”) viendo fútbol. A las 3 el superclásico, River-Boca, a las 5 Rosario Central con Arsenal, a las 7 Gimnasia y Esgrima de La Plata con Lanus, a las 9 San Lorenzo con no se que otro equipo.
8 hs seguidas frente a una pantalla.
8 Hs de sufrimiento, haciendo causa común... causas propias y ajenas (digo ajenas porq no conozco a nadie que se solidarice o le importe tanto los equipos rivales como, por ejemplo, mi novio).
8 hs de Fernet con coca, salame, queso, papas fritas, alguna que otra empanada y porquerías varias.
Toda una organización fraternal, con un montón de códigos del orrrto que nunca voy a entender, evidentemente porque soy mujer y porque nunca logre entender el fútbol o cual es la verdadera razón de ser de esos pobres muchachos que se la pasan de aca para allá persiguiendo una pelotita, 90 minutos seguidos, llueva, truene o haya sol, sin necesidad de un pulmotor eléctrico colgante o algún aparatito parecido.
No entiendo los silencios inquebrantables ni las cábalas, no entiendo por qué no puedo decir que Gallardo me parece un poco viejo para seguir jugando al fútbol, preguntar qué le paso a Palermo en la nariz o afirmar lo bueno que esta Saja, ni hablar de las "novias" de turno de tal o cual jugador. No lo entiendo ni voy a entender. Y menos que menos cuando (en raras ocasiones no tengo nada mejor que hacer y por la gracia del espíritu santo, me dejan acompañarlos en este ritual sagrado que es mirar fútbol y no me consideran yeta) me la paso preguntando cuándo es corner, por qué es penal, cuándo es tiro libre, cdo de esquina y todas esas cuestiones que una mujer o por lo menos yo, no sabe.
Pero ponele que “entiendo” (estoy muy comillera últimamente, sepan disculpar), entiendo, acepto y quizás hasta comparta un partido ( entero) de fútbol... ponele... digo yo, por que, POR QUÉ después me tengo que fumar una seguidilla de programas deportivos, liderados por una tropa de periodistas hablando una y otra y otra vez del partido que recién termina de jugarse. Por que la necesidad de fumarse los reportajes bastante poco originales... “ que sentiste cuando hiciste el gol en el minuto 32?”, al goleador del momento, por qué ver las repeticiones de los mejores goles, las mejores situaciones de gol truncas (que quiere decir no realizados, entonces – para mi- no relevantes), por qué tengo que escuchar a Niembro hasta por radio... por qué lo más importante de la semana tiene que ser lo que dijo o no dijo el diego... por qué le dicen el diego y no directamente diego... por qué el prefijo “el”... por qué hay repeticiones de partidos del año del jopo. No miento si digo que el otro día me pase 45 minutos mirando los mejores momentos vividos en los superclasicos jugados entre el año 1997 y este... 12 años... 12. Repeticiones, repeticiones y mas repeticiones, no entiendo que es lo q hay que ver, analizar o sacar en limpio. "Hay que aprender de los errores, tomar como ejemplo ciertas jugadas increíbles e ir haciendo un paneo general de los jugadores, ver el rendimiento físico de cada uno de los 220 muchachos (sin contar a los suplentes) porq ahora que se viene el mundial hay que elegir un equipo como la gente para la selección"... claro, ahora son todos directores técnicos.
Por favor...